Rendimos un homenaje sincero a un grupo de mujeres excepcionales: las Escobitas de EMMIR, quienes cada día, desde muy temprano, recorren nuestras calles con escobas, recogedores, bolsas y demás implementos de barrido, acompañadas siempre de una sonrisa y una profunda vocación de servicio.
Ellas son las manos que mantienen viva la limpieza de nuestros parques, el orden y el embellecimiento de nuestra querida Miranda.
Bajo el sol o bajo la lluvia, en días de fiesta o de rutina, están ahí: barriendo no solo el polvo de las calles, sino dejando huellas de dignidad, esfuerzo y amor por su trabajo.
Ser una Escobita no es una tarea fácil. Requiere fuerza, paciencia y, sobre todo, corazón.
Cada una de ellas representa el poder femenino hecho labor diaria y compromiso con la comunidad.
Desde EMMIR reconocemos su valiosa labor y decimos con orgullo:
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Gracias, mujeres valientes, por mantener limpia nuestra casa común: Miranda


