Historias y trayectorias

Hoy resaltamos la labor de Eyder Campo Vergara, quien cuenta con 12 años de experiencia como operador de la planta de tratamiento de nuestra empresa. Es padre de cinco hijos, quienes representan su mayor inspiración y pilar de vida.

Ingresó a EMMIR a finales del año 1997.

Eyder aprovechó esta oportunidad y guiado por las orientaciones del señor Pablo Vargas, las cuales reforzó con iniciativa propia: acudía a la biblioteca para ampliar sus conocimientos y visitaba, cada ocho días, la planta de tratamiento del municipio vecino de Florida (Acuavalle), una de las mejores del Valle del Cauca en procesos de potabilización de agua.

En el año 2000 viajó al exterior, pero nunca perdió su interés y pasión por el tratamiento de aguas. En España evidenció la diferencia en el sabor del agua de consumo y tuvo la oportunidad de conocer de cerca el funcionamiento de la planta de tratamiento de Valencia (Aguas de Valencia). Allí trabajó en diferentes oficios, como frutos secos y construcción; sin embargo, su vocación siempre lo mantuvo vinculado a su propósito de vida como operador.

Diez años después decidió regresar a Colombia e ingresó nuevamente a EMMIR durante la gerencia del señor Samuel Londoño, quien confió en su experiencia y la fortaleció con formación en el SENA, donde obtuvo certificación en procesos de potabilización de agua.

“El agua de Miranda es una de las mejores del Cauca, como la de Popayán y Santander de Quilichao”.

Hoy, Eyder se encuentra próximo a obtener su pensión conforme a la normatividad vigente. Manifiesta su enorme gratitud con la Empresa Municipal EMMIR por haberle permitido trabajar en su municipio, cerca de su familia y su país, desarrollando con pasión la labor que ama.

💧Desde EMMIR agradecemos su entrega, compromiso e iniciativa de ir más allá de las tareas habituales de operación de una planta de tratamiento de agua. Como él mismo lo expresa:

“Es la responsabilidad que tenemos con la salud de los mirandeños”.

Expresamos nuestra gratitud, reconocemos su esfuerzo, dedicación y habilidad técnica, valoramos su rol esencial en la empresa y seguimos destacando su compromiso y eficiencia.

¡Gracias, Eyder!